Así es el coche de autogas: ecológico, eficiente y muy silencioso

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Fiat 500L GLP 2017

El coche de autogas es la verdadera alternativa a los combustibles tradicionales. Mientras hay quienes apuestan por la movilidad eléctrica, los expertos de la industria del automóvil aseguran que la verdadera solución de movilidad sostenible pasa por el autogas, también llamado GLP (Gas Licuado de Petróleo). Y la verdad es que las cifras así lo corroboran. Mejores prestaciones y con el respaldo de grandes compañías como Repsol y los principales fabricantes de automóviles.

El autogas es, en la actualidad, el carburante alternativo más usado por vehículos a nivel mundial. En todo el mundo son más de 25 millones los vehículos propulsados por autogas, mientras que, de dicha cantidad, 15 millones (el 60%) se encuentran en Europa. En el caso concreto de España, las últimas cifras (que ya han quedado bastante anticuadas) hablan de 50.000 vehículos que utilizan GLP. El coche de autogas sigue ganando terreno.

Circular en España con un coche de autogas es igual de cómodo que hacerlo con uno de mecánica convencional. Por todo el territorio español hay repartidos más de 550 puntos de repostaje de GLP. Más de la mitad pertenecen a Repsol, siendo líder entre las multinacionales energéticas en lo que a GLP de automoción se refiere.

Coche de autogas - GLP para automoción

Factor Ecológico del Autogas/GLP

Una de las principales características que tiene cualquier coche de autogas es su factor ecológico. Según los datos facilitados por la Asociación Española de Operadores de GLP (AOGLP); reduce las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) al 70%, y las partículas en suspensión hasta el 90%. A ello debemos de sumar que un coche de autogas; iguala en prestaciones a uno que solamente puede utilizar gasolina para circular.

Otra de las grandes ventajas que ofrecen los vehículos capaces a utilizar el GLP es el aumento considerable de la autonomía ya que, además del depósito para la gasolina, se instala un segundo depósito específico para el autogas. Dependiendo del vehículo, podremos recorrer unos 1.200 kilómetros sin pararnos a repostar. También tenemos el factor precio, ya que los vehículos de autogas son similares a los convencionales, mientras que los híbridos o eléctricos suelen duplicar el gasto.